viernes, 26 de abril de 2013

La respuesta del Ángel

Ultimamente sólo encuentro cosas interesantes (y no me refiero a promociones o descuentos en viajes, cheques regalo de El Corte Inglés, ofertas en telefonía móvil..., y cosas así; ya verás porqué).

Aquí va una de ellas; por si te interesa  (:P




Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Diciembre 2004
Título: La respuesta del Ángel
Autor: Por Gitta Mallasz, una introducción de Betsy Whitfill

La respuesta del Ángel

Por Gitta Mallasz, una introducción de Betsy Whitfill

(Versión reducida)

“La respuesta del Ángel es la historia verídica de cuatro amigos que vivían en Hungría que, en medio de la Segunda Guerra Mundial, recibieron enseñanzas de Seres que ellos denominaron Ángeles. El Maestro de Benjamin Creme ha confirmado que los ‘Ángeles’ eran de hecho el Maestro Jesús, Morya y Koot Hoomi, disfrazados (véase sección de ‘Preguntas y Respuestas’ en Share International Enero/Febrero 2003).
“Viviendo en una pequeña aldea a las afueras de Budapest, Gitta Mallasz y sus tres acompañantes judíos, Hanna, Joseph y su mujer Lili, se vieron profundamente perturbados por el creciente número de arrestos. El período fue uno de tensión política y de terror cuando los nazis azotaron toda Hungría, capturando y deportando a los judíos.”
En 1943 los amigos comenzaron a recibir de forma totalmente inesperada comunicaciones de seres que ellos llamaron ‘Ángeles’, que ahora sabemos eran en realidad Maestros. Las comunicaciones, diálogos y lecciones continuaron durante 17 meses durante el período extremadamente tenso y difícil cuando los ciudadanos húngaros se enfrentaron a peligro creciente tanto de las tropas alemanas como de los nazis húngaros.
Los Maestros se comunicaron telepáticamente a través de Hanna que siempre retuvo toda su conciencia durante la enseñanza. Mientras prefería Sus palabras, Gitta las transcribía. Se enseñó a los amigos que reconocieran y abordaran sus propios defectos y debilidades. Se les pidió que ‘se elevaran’. Gitta se veía a menudo abrumada por sus emociones. Su Ángel le enseñó que la emoción y el sentimiento bloqueaban su contacto con él. Pero, él dijo, que si ella se elevaba “hasta el infinito” podían estar juntos siempre. Su tarea era “brillar con sentimiento genuino”, ser tan brillante internamente que cualquiera que la mirara se despertara. El sentimiento falso, él le dijo a ella, se mueve en olas –queriendo primero una cosa, luego otra. El verdadero sentimiento es internamente inmóvil, ama a todo, y “brilla”. Él además explicó que la materia y el espíritu se unían en los ojos, donde la fuerza “se enciende e irradia hacia fuera”. Si, con la emoción, bloqueas la fuerza ascendente del verdadero sentimiento en la gargante, la estrangulas, “Pero si la ofreces a lo Divino justo cuando alcanza la garganta, la fuerza se transforma en Luz, que se eleva y brilla a través de los ojos”. En uno de los últimos diálogos el Ángel dijo a los cuatro: “Elevad vuestros sentimientos y la vibración se intensificará. ¿Qué eleva el sentimiento? ¿Los anhelos? No. ¿La fe? Es sólo una posibilidad. La fuerza que eleva los sentimientos es el ofrecimiento de vosotros mismos, la consagración de vosotros mismos.”
Los ‘Ángeles’ le dieron confianza, apoyo, percepción y les enseñaron implacablemente la necesidad de ser independientes, el rechazo de los viejos hábitos y sobre todo aprender a descartar cualquier cosa en ellos que pudiera bloquear su propio divinidad. “¡Servid! ¡Servid día y noche! ¡Quedarse quieto está prohibido! Se os han conferido muchos talentos y debéis sacar provecho de ellos. ¡Contemplad! ¡Es maravilloso servir a la Divinidad! ¡Floreced –dad flores! ¡Os lo imploro!”
Gitta Mallasz sobrevivió y, aunque sus amigos no lo hicieron, ella posteriormente supo que habían logrado servir a aquellos que estuvieron a su alrededor en un campo de concentración nazi y revelar sus verdaderas naturalezas divinas para elevarse y consolar a otros.
Gita Mallasz (transcritos por): La respuesta del Ángel. Editorial Sirio, Málaga, 1990. ISBN 84-7808-076-7.
Para el artículo completo ver Share International Diciembre 2004

No hay comentarios:

Publicar un comentario